Europol aspira a convertirse en una fuerza policial poderosa con amplios poderes de vigilancia. Pero en su intento por dar resultados en la lucha contra la delincuencia transfronteriza grave, la agencia parece haberse descontrolado a sí misma, revela esta investigación.
Europol, la agencia policial de la Unión Europea, construyó y operó un sistema paralelo de análisis de datos que contenía enormes cantidades de información personal sensible, utilizándolo durante años más allá de su ámbito legal mientras mantenía ocultas partes del mismo, según documentos internos y testimonios de denunciantes.