"HACKING TEAM", ITALIA Y EL ESPIONAJE EN AMÉRICA LATINA: UN MERCADO SIN ESCRÚPULOS
Por Chris Barlati
Espionaje (y pecunia) non olet
Italia, a menudo percibida como un país periférico en el panorama tecnológico global, esconde un lado oscuro y profundamente arraigado: el de la producción y venta de software de vigilancia a gobiernos de todo el mundo, incluida América Latina.
Una investigación de Wired e Irpimedia ha reconstruido cómo algunas empresas italianas se han convertido en protagonistas indiscutibles de este mercado altamente lucrativo, que lamentablemente está poco o nada regulado. Los casos dignos de mención son muchos y terribles, pero los más importantes son: la historia del "falso WhatsApp", creado y distribuido por la italiana Asigint para espiar a cientos de usuarios; el caso Exodus, que demuestra la corrupción de las fuerzas teóricamente encargadas de velar por el orden del Estado; la infiltración, descubierta por nosotros de Sa Defenza, en grupos de hackers rusos por parte también de agentes italianos y estadounidenses (grupos que, en realidad, no son ni de hackers ni de rusos); la desviación de los servicios de inteligencia, controlados por un grupo de mercenarios vinculados a Israel y de ideología de extrema derecha; la presencia de personal nada cualificado en la tan pomposa Agencia para la Ciberseguridad Nacional italiana; y el uso de programas modulares de espionaje militar en perjuicio de menores rusos y bielorrusos, vendidos a países dictatoriales y narcostados que violaban constantemente los derechos humanos, con una fuerte relación con los nuevos tecnofascistas de Silicon Valley, que encuentran en las numerosas marionetas presidenciales —ya sean de Estados Unidos o de la entidad nazi y genocida de Israel— la proyección de sus intereses.